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Articulo por Consumer EROSKI - http://www.consumer.es
Muy pocos científicos cuestionan ya la realidad del cambio climático. Los estudios más recientes identifican diversos extremos climáticos y pruebas que incluyen cambios en los vientos, las precipitaciones, la salinidad de los océanos, el hielo marino o las capas de hielo. Para frenar este problema, los expertos recomiendan tomar desde ya medidas drásticas en el actual modelo energético, y reducir la emisión de gases de efecto invernadero (GEI).
Pruebas recientes sobre el cambio climático
El AR4, último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), publicado a principios de febrero, asegura que el cambio climático ya está afectando al planeta y lo va a seguir haciendo sino se toman medidas urgentes para reducir las emisiones de GEI. El IPCC fue creado en 1988 por Naciones Unidas y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) tras detectar el problema del cambio climático mundial, y sus informes son, cuando menos, independientes.
La concentración atmosférica de dióxido de carbono (CO2), el GEI más importante, es la más alta de los últimos 650.000 años y un 35% más alta que antes de la revolución industrial. Dependiendo de la cantidad de GEI que se emita, el IPCC cree que durante este siglo la temperatura mundial podría incrementarse entre 1 y 6,3º C. Para las próximas dos décadas, todos los escenarios apuntan a un calentamiento de 0,2º C.
Por su parte, el pasado octubre, el conocido como "informe Stern" sacudió también la opinión pública internacional. Por primera vez un gobierno, el británico, encargaba un estudio a un economista, Sir Nicholas Stern, para cuantificar las repercusiones del cambio climático en la economía mundial.
El informe asegura que, de seguir como hasta ahora, el nivel de GEI podría triplicarse a finales de este siglo, lo que podría representar pérdidas de hasta el 20% del PIB mundial, afectando especialmente a los países más pobres: inundaciones, aumentos del nivel del mar, deshielos, sequías, hambrunas, movimientos migratorios masivos, falta de agua potable, transformación de zonas cultivables en tierras secas y estériles, etc. Según el economista británico, durante las próximas décadas podría producirse una situación similar a la de las grandes guerras mundiales.
Sin embargo, el informe aseguraba que con una inversión anual del 1% del PIB mundial se evitarían las peores consecuencias. No es de extrañar, por tanto, que diversas aseguradoras estadounidenses, como Allstate, o europeas, como Swiss Re y Munich Re, estén ya calculando los riesgos para aumentar los precios de sus pólizas o negarse a dar cobertura en zonas de más peligro.
Estados Unidos, principal emisor de GEI, sigue sin firmar el Protocolo de Kyoto, y su presidente continúa reacio a reconocer el problema. Sin embargo, George Bush cuenta cada vez con menos apoyos en su país. Pesos pesados del Congreso norteamericano, como el republicano John McCain o el demócrata Joe Biden, participaban recientemente en un coloquio para dejar claro que no todos los políticos de su país avalan la decisión del Ejecutivo de Bush. Asimismo, la sociedad científica más importante del mundo, la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS en sus siglas inglesas) publicaba recientemente su primer consenso sobre el calentamiento global, al que calificó como una "evidencia científica clara" y una "progresiva amenaza" para la sociedad.

El hielo del Ártico ha decrecido un 3% por Década
Qué ha cambiado ya en el planeta
El informe AR4 cita específicamente los siguientes cambios que llevan produciéndose durante los últimos 100 años:
Cómo se puede combatir el problema
Todavía estamos a tiempo de frenar el cambio climático, pero no podemos retrasar más las medidas para reducir los GEI. El modelo de crecimiento económico basado en combustibles fósiles está llegando a su fin y nos va a obligar a replantearnos nuestras futuras fuentes de energía.
Heikki Willstedt cita unas recientes investigaciones de la NASA: "Incluso si paráramos todas las emisiones de GEI ahora, experimentaríamos un incremento adicional de la temperatura de 0,6º C, debido a las grandes cantidades ya emitidas a la atmósfera y a la inercia de los océanos". Según este experto de WWF/Adena, "numerosos análisis independientes indican que necesitamos limitar el cambio climático a menos de 2º C para impedir impactos peligrosos, pero desgraciadamente ya estamos abocados a un aumento de 1,3º C". En opinión de Ruiz de Elvira, "no tenemos mucho tiempo, 20 años, así que tenemos que empezar hoy".
Para ello, Willstedt considera necesario un nuevo Protocolo de Kyoto a partir de 2012 que aporte tres soluciones principales: ahorro y eficiencia energética; sustitución rápida de las energías de origen fósil por las renovables; y una adecuada gestión y conservación de los grandes bosques tropicales, grandes sumideros de carbono y cuya perdida por incendios, deforestación o cambio para agricultura de monocultivos está generando grandes emisiones de CO2 a la atmósfera.
Qué pueden hacer los consumidores
Según el responsable de WWF/Adena, Heikki Willstedt, los consumidores pueden, en la medida de las posibilidades de cada uno, aplicar en su vida cotidiana las directrices del Protocolo de Kyoto: